Por Jorge Larroca
Periodista
de talento, sagaz cronista de la historia popular, cordial cafeligrés
de las tertulias belgranenses, entre cálidas y polémicas, Jorge
Larroca es, desde la aparición de "Desmemoria , uno de sus
entusiastas colaboradores. Al perpicaz análisis de la documentación,
la ha enriquecido mediante sus aportes, su estilo personal, fluido y
convincente.
Un extraño mal – irreversible – le ha robado la memoria. Queremos
recordarlo, ubicándolo entre nosotros, incluyendo este texto de su
autoría, reiterándole el afecto y la solidaridad de los amigos y de
los responsables de esta publicación.
"A pesar de la
sala sucia y oscura / de gentes y de lámparas luminosas, / si quiere
ver la vida color de rosa / eche veinte centavos en la ranura. / ¡Y
no ponga los ojos en esa hermosa / que frunce de promesas la boca
impura!".
Estas pocas líneas de ese célebre poema de Raúl González Tuñón,
no carecían de antecedentes.
Veamos. El autor se había iniciado con "El Violín del
Diablo", obra por la que recibió el premio Gleizer en 1926,
Buenos Aires. A ella siguieron "Miércoles de Ceniza", 1928,
Premio Municipal. "La Calle del Agujero en la Media", 1930,
Buenos Aires. "Todos Bailan" (Poemas de Juancito Caminador),
1934, Buenos Aires. "El Otro Lado de la Estrella", 1934,
Montevideo.
A esos magníficos poemarios, siguieron "La Rosa Blindada",
1935, Buenos Aires. "Las Puertas del Fuego", 1938, Santiago
de Chile. Y también "La Muerte en Madrid", 1939, Buenos
Aires. "Poemas de Juancito Caminador", 1941, Buenos Aires.
"Himno de Pólvora", 1943, Santiago de Chile, etc.
Una olvidada partitura
Establecido en Pasco
1267, Buenos Aires, en plena barriada de San Cristóbal, y contando ya
con más de seis décadas de actividad, desarrolla su tarea el sello
editorial "Héctor N. Pirovano", en dicho local, tuvimos
ocasión de revisar y recorrer innumerables partituras. En un momento
dado chocamos, por decir así, con la titulada "Con Tarjeta de
Cartón", en ritmo de ranchera, con música de J.C. Moreno
González. En cuanto a la letra, la pieza se enriqueció, sin duda
ninguna. Porque el autor de la letra fue, precisamente, Raúl
González Tuñón. El querido y recordado Raúl completó la canción
con ocho estrofas de versos octosílabos. Y no queremos olvidar que el
poeta evocado fue, durante un tiempo, un periodista de lujo en el
ámbito de nuestras redacciones.
Y como no es posible reproducir, por razones de espacio, la susodichas
estrofas, aquí van dos de ellas:
Reuniones de rompe y raja
De malevos orilleros
Que no se iban a baraja
Cuando olían entreveros.
Chinas empingorotadas
Hacían sonar el tacón
Porque estaban invitadas
Con tarjeta de cartón.
Polka de cintura fina
De peinado a la banana
Polka que fue la mañana
De la milonga argentina.
Ya terminó tu función
Y yo nunca te he bailado
Yo nunca estuve invitado
Con tarjeta de cartón.
Aprovechamos esta
referencia para señalar que algunas otras composiciones, fueron
adjudicadas muchas veces, estilísticamente, a su hermano Enrique,
periodista y narrador. La poeta María Luisa Carnelli (Mario Castro o
Luis Mario, para el tango), aclaró el malentendido en carta al
presidente de la Academia Porteña del Lunfardo.
Escribió Carnelli: "Alguna vez se ha dicho por ahí que Enrique
González Tuñón era el autor de mis letras, pero ése es un error.
Enrique nunca escribió letras. En cambio lo ha hecho, sí, su hermano
Raúl, que tiene algunas muy hermosas por cierto, como "Con
tarjeta de cartón", una bonita ranchera de Moreno
González".
Jorge Larroca